¡Hola, morros llenos de sabiduría! ¿Qué tal su viernes? Espero que la esten pasando mejor que bien. Antes de empezar, quiero agradecer a todos esos pares de ojos -ojitos preciosos- que leen lo que escribo regularmente, y también darle la bienvenida a todas esas personas que llegan por primera vez, le prometo que no se aburrirán, ni se arrepentirán.  

 

Estamos a escasos dos días de la Navidad y nueve del Año Nuevo. Durante esta época se nos da por pensar y reflexionar sobre todo lo que hemos hecho durante el año, cuánto hemos cambiado y sobre nuestros errores. Es normal, ya que, aunque no nos gusten estas fechas es un ciclo más que se está por cerrar.

 

Pero no sólo nosotros cambiamos, no somos los únicos que han evolucionado, todo a nuestro alrededor está en constante cambio. Con todos los avances tecnológicos, que existen y no dejan de crecer, a pasos agigantados, es difícil que el mundo se mantenga igual. Por ejemplo, antes llevábamos reproductores portátiles de música, para escuchar música, en cambio, hoy en día sólo descargamos Spotify en nuestro celular y listo. Ya no es necesario descargar la música a nuestras computadoras y pasarlas a nuestro MP3.

 

Otro gran cambio es la toma de fotografías, antes era todo un proceso conseguir una imagen de nuestros recuerdos, mientras que hoy es tan fácil como tener un aparto de impresiones digitales.

 

Antiguamente, antes de poder tomar fotos teníamos que conseguir un rollo, para nuestra cámara y después de gastarlo en tomar las fotos, que no podíamos verificar si se veían bien o mal, porque era hasta que lo llevábamos a un centro de revelado y nos las entregaban una semana después. Sólo para llenarnos de fotografías en formato físico, en miles de álbumes que ocupaban mucho espacio y se terminaban maltratando.

 

En cambio, hoy en día, sólo sacamos nuestro celular o cámara digital y con un clic, creamos recuerdos para la posteridad; que podemos ver si salen bien o mal, al momento, y almacenarlas en memorias que no ocupan más de cinco centímetros de espacio, en las que nuestros recuerdos estarán siempre seguros. Y si queremos imprimirlas, vamos a centros como MC Man.  

 

La vida cambia, no se detiene por nadie.

 

Si la nota te pareció interesante y te es de utilidad, regálame un dedito arriba y compártela en tus redes sociales. También, si tienen alguna duda, opinión, consejo o lo que sea, pasa a la caja de comentarios y escríbeme.

 

¡Hasta la próxima!

Facebook Comments