El uso de un sanitario para nuestras necesidades básicas es común hoy día. No importa si es privado, el que se coloca en algún evento multitudinario, osea una renta de baños, o algún baño público, es difícil pensar en no hacer uso de ellos, pero estos no siempre estuvieron presentes como los conoces hoy día.

Por eso, te daremos un breve recorrido sobre la historia de este artefacto tan útil y del que seguramente no te habías cuestionado sobre como surgió.

Ojo, no hay que confundir el retrete con la fosa o las letrinas de uso público, ya que estás estaban diseñadas para limpiarse manualmente, mientras que los retretes buscaban evitar en la medida de lo posible hacer uso de las manos.

El retrete como tal nace en Creta, hace unos 4000 años, ubicado dentro de las instalaciones del palacio real de Cnosos. Pues era un sistema que poseía un canal de desagüe, un objeto parecido a una taza y un espacio para almacenar agua.

Otro vestigio data del siglo I, ubicado en lo que fue la casa de un judío rico, este se considera el inodoro más antiguo conocido. El tener uno de estos objetos en casa era una muestra de poder y riqueza.

Pero es hasta 1597 cuando se encuentra el primer retrete moderno, creado no por un científico o inventor, sino por un poeta. John Harington, fue quien trajo a la vida lo que denomino como Water Closet (WC). Este artículo fue un regalo para la Reina Isabel I de Inglaterra,  pues era una mujer que tardaba mucho haciendo sus necesidades debido a su sensible olfato.

El inodoro, que era un área que no poseía ningún olor, fue el invento apropiado para la delicada Regente de un país que carecía mucho de higiene, donde las aguas de sus ríos llegaron a apestar por la cantidad de desechos humanos que eran arrojados diariamente.

El primer retrete de la historia fue instalado en el palacio de de Richmond, convirtiéndose en el primero con taza y agua corriente de que se tiene noticia en la cultura Occidente. Como dato curioso hemos de añadir que este poeta era ahijado de la reina, por ello quería darle un presente que estuviera acorde a su altura, por eso lo diseño como un trono y lo bautizó con el nombre de “Ajax”. Nombre que recibe un limpiador también.

Así comenzó a popularizarse el uso de este articulo, el cual fue patentado hasta 1775 por Alexander Cummins.

 

 

 

¿Te ha gustado el artículo?
[Total: 0 Average: 0]
Facebook Comments