Los sistemas de rociadores tiene como función detectar un fuego en sus primeras etapas y sofocarlo antes de que crezca. Pero, ¿Cuantos existen? Aunque los más comunes son los rociadores húmedos, estos no son los únicos que se pueden utilizar para sofocar un incendio. Existen diferentes tipos de sistemas automatizados que responden a diferentes necesidades a pesar de tener los mismos compuestos (válvula de corte, puesto de control, red de tuberías, rociadores). Cada uno presenta ventajas e inconvenientes, y el día de hoy queremos hablar un poco de ellos.

Sistema de rociadores húmedos

Es el sistema más común en los complejos. En todo momento este sistema tiene agua presurizada en sus tuberías y esta se descarga una vez que los rociadores se encuentren abiertos. Una de sus principales ventajas es la rapidez que tiene para actuar, porque su respuesta es mayor que con otros sistemas, sin embargo, para que se active, necesita alcanzarse una temperatura determinada y este tipo de sistemas no se puede instalar en zonas donde se pueda llegar al punto de congelación del agua en épocas frías.

Sistema de rociadores secos 

A diferencia de los anteriores, una de las ventajas de estos sistemas es que se puede utilizar incluso en zonas con temperaturas por debajo del punto de congelación del agua, pues en un inicio sus tuberías no cuentan con agua en su interior, sino aire presurizado. Cuando uno o más rociadores se exponen a una temperatura determinada, el aire se escapa de la tubería y permite el paso del agua. Tiene un retraso en la salida del agua, y aunque igual de efectivo que el primer sistema, el tiempo que le tome al agua llenar las tuberías llega repercutir en el daño que el fuego cause al inmueble.

Sistema de diluvio o inundación 

Es un sistema de rociadores que siempre se mantienen abiertos y que se encuentra conectado directamente con los detectores de incendios. En cuando se detecta un fuego, el sistema se activa, liberando el agua a presión de manera indiscriminada en todo el sistema. La ventaja de este es que la descarga total asegura la extinción del fuego de manera definitiva. Una de las desventajas es que también se puede activar si se detecta mucho calor en el área, por la detección de humo o activación de la alarma de manera manual y la presión del agua llega a variar del sistema o red de agua al que se encuentre conectado.

 

 

Facebook Comments
¿Te ha gustado el artículo?
[Total: 0 Average: 0]