¡Hola, bebés llenos de luz! ¿Cómo están? Espero que mejor que bien. Bueno, antes de empezar, quiero agradecer a todos esos pares de ojos -ojitos preciosos- que leen lo que escribo regularmente, y también darle la bienvenida a todas esas personas que llegan por primera vez, le prometo que no se aburrirán, ni se arrepentirán.

Para que los bebederos de agua escolares no sean insalubres para los niños, el agua debe pasar por todo un procedimiento para ser potable y no causar ningún daño en los consumidores. Para nosotros es un proceso sencillo, ya que sólo abrimos una llave o compramos una botella de este líquido vital; no obstante, el procedimiento resulta un poco más complicado.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), existen mil 400 millones de personas, en el mundo, que carecen de agua potable en el mundo. Cada vez parece que este importante recurso natural, escasea más, por eso existe un procedimiento para purificar el agua.

  1. Coagulación y floculación: forzar la sedimentación de quien no quiere.

La adición de sustancias como sulfato de alúmina o polielectrolitos permite que partículas con idéntica carga eléctrica, que de manera natural se repelen y no sedimentan, se desestabilicen, coagulan y formen flóculos capaces de sedimentar.

  1. El sencillo mecanismo de la decantación.

Separa por gravedad las partículas en suspensión que transporta el agua, consiguiendo un flujo de agua con la menor turbulencia posible, de manera que las partículas más densas decantan y sedimentan en el fondo. Las menos densas flotan y van a parar a la superficie, de donde se eliminan.

  1. La filtración: quedar atrapados.

Las aguas previamente decantadas se hacen pasar por un medio poroso, quedando retenidas partículas sólidas en suspensión de diferentes tamaños en función de las características del filtro. En general no consiguen eliminar elementos disueltos como los contaminantes químicos, pero sí muchas sustancias que le dan turbidez al agua, incluso huevos de parásitos.

 Los filtros más utilizados en potabilización son los de arena y los de carbón activado (estos últimos además pueden eliminar diversos contaminantes por un proceso químico llamado adsorción). Pueden ser filtros abiertos, que filtran por gravedad, o filtros cerrados, a presión.

4 La desinfección: acabar con los organismos patógenos:

Es la fase más importante, ya que garantiza la eliminación de los microorganismos presentes en el agua que pueden causar gran número de enfermedades. Existen diversos métodos físicos (calor) y químicos (cloro, ozono, sales metálicas) para desinfectar el agua, pero el más utilizado en abastecimiento es la cloración, ya que es barato, sencillo, eficaz, tiene acción residual y fácil determinación.

Se utilizan diversos productos tales como dióxido de cloro, cloro gas, hipoclorito sódico, hipoclorito potásico. Otro sistema de desinfección, aunque menos utilizado, es la ozonificación.

Con frecuencia se realiza una precloración, antes de la decantación, que sirve para oxidar la materia orgánica presente en el agua y disminuir su concentración. Posteriormente se realiza una postcloración que garantice la desinfección y la presencia de cloro en la red de distribución.

Este proceso se realiza en la mayor parte del agua que abastece la Ciudad de México, por lo que no debes temer a beber directamente de un purificador de agua. Sobre todo, si es de Aquatiba, ya que cuenta con los mejores controles de calidad.

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¡Hasta la próxima!

 

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