En México las cifras sobre obesidad infantil resultan alarmantes, y es que un estudio publicado por el periódico El Excelsior en 2011, asegura que uno de cada tres adolescentes de entre 12 y 19 años presenta obesidad o sobrepeso. Las cifras se han multiplicado por diez en los últimos años y se estima que en 2022 habrá más niños con obesidad que desnutrición, pero, ¿qué estamos haciendo para combatir este problema?

La realidad es que prevenirlo está en la educación alimenticia y hábitos de consumo que enseñamos a nuestros hijos. El sobre peso y la obesidad son estados de salud que se pueden prevenir, pero debemos tomar en cuenta el entorno que rodea a nuestros pequeños, una de las formas de ayudarlos en tomando agua.

Hemos de mencionar que todo comienza en casa, si nosotros los acostumbramos a que tomar este tipo de agua y no cualquier bebida con azúcares en exceso, entonces lo verán como un hábito y no una obligación. Hoy en día, en las escuelas, se están incorporando los programas de “bebederos escolares”, y es que estas cifras han impactado no solo a expertos, sino a padres y a comunidades enteras.

aqua-tiba

Todas las abuelas dicen “a todo se acostumbra uno, menos a no comer”; así pasa con los peques, aunque no les gusten las verduras si en lugar de verlo como un niño que está a punto del colapso, lo vemos como aquel que busca hacerte sentir mal con un berriche, pues entonces buscará el momento adecuado para comer. No hay que sustituir los beneficios de una alimentación balanceada con grasas que no hacen para nada bien a nuestro cuerpo.

Grandes marcas, como Aqua Tiba, se están uniendo hoy a campañas que están en pro de una buena alimentación infantil. Comencemos con pequeños actos en casa, pues es desde ahí en donde se encuentra la base de este tipo de educación.

Desde pequeños muchos niños muestran repulsión hacia la comida cuyo sabor no es tan llamativo como un jugo de manzana comercial o una pizza; sin embargo, si desde pequeños les mostramos que estas comidas son más como “un premio” por una buena alimentación, ellos crecerán con esta idea siempre. Por tanto, mostrarles con el ejemplo que comer verduras no es malo es algo que quedará como rutina para toda la vida.

¿Qué haces tú por tus hijos? Deja todo en la caja de comentarios y no te vayas sin regalarnos manita arriba, comparte con todos tus amigos en redes sociales.

¿Te ha gustado el artículo?
[Total: 0 Average: 0]
Facebook Comments