Calefactores ahorradores

El invierno está a la vuelta de la esquina y los calentadores ahorradores de han convertido en un elemento esencial para que esa temporada sea más llevadera. Asimismo, en los países donde existen temperaturas muy bajas, se ha vuelto una necesidad el calentar las habitaciones, o bien, en los países en donde se acostumbran temperaturas muy altas, se utilizan los sistemas de aire acondicionado.

Las situaciones antes mencionadas, provocan un aumento en el consumo de energía y en consecuencia el alza en la tarifa con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Pero ese no es el tema más grave, en los últimos años se ha duplicado la cantidad de energía que se consume en todo el mundo, lo que conlleva a graves problemas de contaminación sobre todo por la centrales térmicas.

La contaminación lumínica es el brillo o resplandor del cielo nocturno, producido por la difusión de la luz artificial. Como consecuencia, la oscuridad de la noche disminuye y desaparece progresivamente el brillo de las estrellas y otros cuerpos celestes. Esta se presenta cuando hay un uso excesivo de la luz artificial. De esta manera, ciudades como Las Vegas, con sus grandes anuncios de neón, son un caso ilustrativo de esta problemática.

Entonces, para calentar un área determinada, los calefactores de bajo consumo pueden hacer el trabajo con un menor consumo de energía. Por lo general, funcionan como calentadores de espacio y se pueden mover de un sitio a otro de la casa donde se necesiten. Esto es diferente cuando se les compara con un sistema de calefacción central, que calienta y mantiene la misma temperatura en todas las áreas de la casa y con un consumo mucho menor que con un calefactor convencional.

Asimismo, las tecnologías generan residuos electrónicos, como silicio, germanio, etc.. Estos materiales pueden llegar a ser muy contaminantes. Pese a que el término reciclaje está muy extendido en la vida cotidiana, en los residuos electrónicos es mucho más complicado. Se ha de diseñar una red de reciclaje de este tipo de residuos, ya que acogería a los residuos de ordenadores, teléfonos y demás electrodomésticos que utilizamos cada día.

Como lo comenté al principio de la publicación, la calefacción o su antagónico, es un tema de necesidad para soportar las temperaturas extremas. Si bien es cierto que están siendo generadas por el uso indiscriminado y explotación de los recursos, una solución muy afectiva para contrarrestar o disminuir esta situación, sin duda, es optar por utilizar calefactores ahorradores.